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Las Prótesis De Mama Y Sus Texturas: ¿Cuál Elegir?

Las prótesis de mama y sus texturas: ¿Cuál elegir?

Son muchos los elementos en los que se fija nuestra atención al momento de hablar de un aumento de pecho. A pesar de que en principio siempre se quiere saber de los riesgos, de los tamaños y de las consecuencias que puede tener en el largo plazo, también se suele hablar mucho del tipo de implante que se utilizará.

Pero no solo nos referimos al material. Además de estar elaboradas con diferentes tipos de composición, las prótesis de mama presentan una clasificación en base a su textura. Si no habías escuchado hablar de esto, podemos decir que existen dos tipos de categoría: los implantes lisos y los implantes rugosos.

El implante liso

El implante liso es el más común al momento de realizarse una intervención quirúrgica de esta naturaleza. Ha estado históricamente presente desde el comienzo de la cirugía estética y sus características son bastante claras. La cobertura lisa que presentan les permite moverse con mayor facilidad y se adhieren menos a los tejidos internos.

El implante rugoso

Por su parte, las prótesis rugosas o texturadas son una alternativa más reciente y que ha surgido como respuesta a esa dificultad de adhesión que presentan los implantes lisos. La estructura irregular que presentan en la superficie del implante los convierte en un implante estático y que se adhiere fácilmente a los tejidos circundantes.

La contractura capsular

El hecho de que los implantes se adhieran más o menos a los tejidos de los senos tiene una relación directa con el futuro de la paciente. Cada vez que se realiza un aumento de pecho, la zona interna debe adaptarse a la prótesis e incorporarla al sistema mediante la creación de un tejido que adhiera a esta.

En aquellos casos donde la prótesis se encuentra en movimiento y presenta dificultades para dicha incorporación, se puede presentar la denominada contractura capsular. Esta consiste en un endurecimiento de las zonas aledañas, incluida la mama, que genera un efecto poco estético y dolor en la paciente llegando a ser necesario un reemplazo de prótesis.

Es por esta razón que lo más recomendable para reducir los riesgos, es la aplicación de un implante rugoso que facilite la adhesión de la prótesis a los tejidos internos. De esta forma te aseguras un proceso rápido, efectivo y libre de cualquier molestia. No dudes en consultar con alguno de nuestros especialistas y planificar una operación satisfactoria y libre de riesgos.

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